Los hogares deberán contar con un protocolo de prevención de riesgos laborales antes del 14 de noviembre
La nueva normativa extiende las obligaciones en materia de seguridad laboral al servicio doméstico. Los empleadores deberán evaluar los riesgos en sus viviendas a través de una herramienta digital del INSST.
A partir del 14 de noviembre de 2025, cualquier hogar que cuente con una persona empleada en el servicio doméstico —ya sea para tareas de limpieza, cocina, cuidado de personas, jardinería o conducción— deberá disponer de un protocolo formal de prevención de riesgos laborales.
La medida se desprende del Real Decreto 893/2024, que desarrolla la Disposición Adicional 18ª de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, y que marca un antes y un después en la regulación del trabajo doméstico en España.
Hasta ahora, la normativa de prevención no se aplicaba explícitamente al ámbito privado del hogar, lo que dejaba fuera a miles de trabajadores y trabajadoras del sector doméstico. Con la nueva disposición, los empleadores particulares deberán garantizar condiciones seguras de trabajo, tanto frente a riesgos físicos y químicos como ante situaciones de violencia o acoso.
El cumplimiento de esta nueva obligación se puede articular a través de una plataforma digital gratuita puesta en marcha por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST): Prevencion10.es.
Esta herramienta permite realizar una evaluación de riesgos personalizada para cada domicilio, adaptada al tipo de tareas que desempeña la persona empleada.
El sistema analiza los riesgos más frecuentes en el hogar —como caídas, cortes, exposición a productos químicos o manipulación de cargas— y genera un documento formal de evaluación y planificación preventiva. Además, permite asignar responsables, establecer plazos y medidas correctoras, y emitir un informe final que servirá como prueba de cumplimiento normativo ante la Inspección de Trabajo o los tribunales.
El objetivo, según el INSST, es facilitar el cumplimiento de la ley sin necesidad de recurrir a asesorías externas.
La nueva obligación marcará un cambio cultura y jurídico en miles de viviendas españolas. Hasta ahora la prevención de riesgos laborales se asociaba a fábricas, oficinas o empresas pero no al entorno doméstico.
Con el Real Decreto 893/2024, el hogar pasa a considerarse también un centro de trabajo, y los empleadores deberán asumir un papel activo en la protección de la salud y la seguridad de sus empleados.
